07 mayo, 2013

LAS TOLÓN, La Tolón y el Teatro Martí (13)



Hace algún tiempo hube de echar un vistazo a las fotografías de mis amigos en Facebook, y me llamó la atención una decoración excelente, sobria y llena de glamour. Era el salón de una casa particular y pertenecía a un señor llamado, Filiberto Hebra. Comenté la foto porque me encantó la estancia y porque aparecían además, el amigo Pepe Horta y una actriz que admiro mucho. Quién me iría a decir que unos meses más tarde conocería vía online y a través de nuestro Pepe Horta, al propio Filiberto, señor de excelente memoria y exquisito buen gusto...
Resulta que un joven y bello Filiberto ha sido testigo excepcional de muchas historias significativas de su generación. Viviría por dentro las alegrías, las locuras, y las tristezas de la auténtica fauna habanera de los años 60's-70's. Los jóvenes que "rampeaban" la vida poniendo de moda el paseo que ha subsistido por generaciones: Andar Rampa-arriba y Rampa-abajo para luego detenerse en el Coppelia, colofón victorioso de una aventura que en su época se pagaba con un alto precio.
Y Filiberto Hebra me ha revelado una historia que será vital para este Blog homenaje a la memoria de la soprano lírica, María Teresa Tolón.

Siempre me resultó raro que mi madre no contase con un grupo de fans, esos seres divinos y generosos que siguen a todas partes y con gran fidelidad a sus respectivas divas. La gran y única fan que yo le conocí a mi madre, era su querida tía, Doña Calixta Díaz, la excelente modista del Salón Francés de "El Encanto". Tía Carla era además la chaperona de mamá y claro, me imagino que por mucho tiempo habría de espantar no pocos amigos y hasta muchos admiradores. La Tolón no transnochaba, no fumaba, no bebía y cuando finalmente tuvo su primer hombre y permisos para "salir sola", ya tenía veinticuatro años. 
Todo un récord en un ambiente propicio a la libertad y los placeres, y además, cosa difícil de aceptar en una mujer que desde los 17 años ganaba el sustento y ayudaba a toda la familia con su trabajo. Una mujer que fue estrella de Rodney, no una más, sino figura solista de casi todos los importantes cabarets de La Habana. En una época fue llamada jocosamente "el patrón de prueba de CMQ" porque estaba programada en todo, o en casi todo. Era presencia asidua en el Teatro Amadeo Roldán, en los conciertos del Anfiteatro de La Habana, portada de la revista Cinema, Carteles, etc. etc. etc.
Cómo era posible que mi madre no tuviese un único grupo de fans? 


Portada de la Revista Cinema 1962


Sin embargo, recuerdo que La Tolón me había comentado de un grupo de jovencitos que iban a verla al Teatro Martí casi todos los fines de semana en una de las tantas puestas en escena de por aquella época, donde mi madre interpretaba entre otras cosas, la salida de Cecilia Valdés. Los jóvenes se sentaban en primera fila y se iban dando codazos en los preámbulos de cada agudo. Parece que la excitación era tan evidente que mi madre se dio por enterada y pasadas algunas semanas, La Tolón ya cantaba especialmente para el grupo, y hasta parece que llegó a compartir con algunos de ellos, por lo que más adelante me cuenta Filiberto Hebra...


María Teresa Tolón y una de las peluqueras del Teatro Martí, 
hermana del conocido cantante Vicentico Valdés.




Como preámbulo a "Las Tolón", la historia de La Historia...

Una buena parte del elenco de Tropicana se había quedado en México, y el alma del lugar, "el mago Rodney", también. Los espectáculos nocturnos comenzaban a mermar y yo hago mi aparición en este mundo en pleno ciclón "Flora", un Octubre de 1963. Mi madre había dejado de actuar en cabarets por las razones obvias y en sus últimas apariciones en la televisión ya lucía un embarazo hábilmente ocultado por un diseño que hizo furor en la época, el vestido bombillo. Pero ya he hecho referencia al asunto y he subido fotografías en la entrada: El Maestro Gilberto Valdés. Mis padres se encuentran.

Paralelamente al cierre de Tropicana, se instaura otro gobierno - también en la CMQ -  y no teniendo cabida en el recién creado Teatro Lírico por haberse enemistado con un cierto personaje administrativo (cuyo nombre no vale la pena ni mentar), mi madre se incorpora finalmente al elenco del Teatro Martí.

Candita Quintana, Carlos Pous y otros grandes de la escena cubana, aún continuaban en el teatro de la calle Zulueta y Dragones con un excelente repertorio de sainetes y estampas de zarzuelas, pero también se estrenaban nuevas obras. El Martí aún bullía de público y su escena acogería por un tiempo más a muchos otros actores de gran valía, como Lina Ramirez, Miguel Benavides, Pedro Pablo Astorga, Adolfo Llauradó, Rosendo Lamadriz, Margot de Armas, etc. etc. pero eran los últimos estertores del otrora Martí y las estrellas de su aplaudido, Teatro Bufo.


La Cepilla de Candita Quintana, La Cecilia de La Tolón



María Teresa Tolón y Eduardo Robreño en ocasión del estreno de "Quiéreme mucho", con libreto del propio Robreño y musicalizado por el maestro Gonzalo Roig.

A finales de los años 60's e inicios de los 70's, en una primera etapa y después de la creación del CNC (Consejo Nacional de Cultura), a esta agrupación que sesionaba en el Martí se le dio el nombre de Grupo Teatral Jorge Anckermann, pero quedaría tempranamente disuelto en 1972, en medio de las turbulencias del tristemente célebre, "quinquenio gris".


Candita Quintana, Zenia Marabal y La Tolón, entre otros.




En algún momento el Anckermann pasó a llamarse o lo denominaron, Teatro Popular Latinoamericano, pero parece que de esto solo se acuerdan unos pocos porque he leído reseñas y hasta entrevistas a figuras importantes de este período y todos, o casi todos, elipsan muchísimo esta etapa.

El Teatro Martí cierra sus puertas en 1974. El inmueble se encontraba en un estado deplorable, problemas con la electricidad, innumerables desconchados, la humedad haciendo de las suyas por todas partes, salideros de agua, el techo en peligro de derrumbe, etc. etc. Solo recuerdo en buen estado las cortinas de terciopelo en color rojo vino de los palcos laterales, y las lunetas que un público decente conservó durante décadas. Pero el Teatro Martí cerró no sólo por desidia y abandono, no sólo porque el "quinquenio gris" cobrara sus víctimas, el Martí también cerró sus puertas porque representaba "el teatro viejo de la vieja guardia", toda una generación estaba desapareciendo, y por lo tanto, el Bufo y los sainetes habían dejado de tener sentido. Hasta el maravilloso teatro experimental de los 50's y primera mitad de los 60's, había tomado otro rumbo. El teatro cubano pasó a constituirse - casi por decreto - en grandes grupos con "mega" proyectos, que si bien algunos resultaron memorables, a la larga limitó el trabajo de todos los que no cabían en la nueva estructura. Pero sobre ésto ya se ha escrito hasta el cansancio y yo no tengo nada nuevo que agregar.
 
Eddy Govea, La Tolón y el caracterizador estrella del Teatro Martí

 El Teatro Musical de La Habana pasó a ser el cuartel general de algunos actores que quedaron desplazados con el cierre del Martí, pero allí ni el Bufo, ni las zarzuelas tenían real cabida, el Musical tenía sus propias necesidades y su propio repertorio. La batuta del bel canto pasó a ser representado exclusivamente por la compañía del Teatro Lírico, cediendo además el debido espacio a los títulos de clásicos universales. Me atrevo a decir que la zarzuela cubana murió un poco con el cierre del Martí.

Si alguien está interesado en nombres de directores, dramaturgos, críticos, directores musicales u otros actores, la información aparece detallada en otros links. Por las razones obvias, el Blog está centrado en el rescate de la soprano lírica María Teresa Tolón, y me reservo el derecho de incluir quien estimo pertinente.
 
 Estando en el Teatro Martí, María Teresa Tolón participa en una decena de obras, aunque más una vez en las pocas reseñas que he encontrado, su nombre es escatimado en el recuerdo de casi todos. Obras como, Quiéreme Mucho, La vida secreta de Don Juan Tenorio, Nueva en esta casa, Zafra, La Pérgola de las flores, La Chacota, El Pagador de promesas, y tantas otras donde mi madre no hacía propiamente, "papeles secundarios". Una veintena de obras refería el triste Curriculum Vitae que a duras penas escribió para la tristemente célebre,  "Evaluación de Artistas".



 
La Tolón en una escena de "Zafra" junto a Candita Quintana


Lina Ramirez, La Tolón y un actor que no identifico.


No puedo precisar con exactitud las fechas, pero sí que fueron temporadas de muchísimo éxito, teniendo en cuenta que la publicidad prácticamente había dejado de existir, y que el teatro cubano sufría el diezmo de la parametración, una herida abierta en la historia de nuestra cultura. Me abstengo de entrar en consideraciones políticas, no es el objetivo del Blog, fueron años turbulentos y castradores para todos. Los artistas sobrevivían como podían...

Yo era muy niña aún, pero tengo fresca en la memoria la etapa de La Tolón en el Martí, mi madre me llevaba a muchos ensayos y funciones, todo me parecía maravilloso, único, era un ambiente de fiesta, risas, y trajes de fantasía... por dentro muchos de aquellos actores la estarían pasando realmente mal, pero una niña no podía ver más allá de los rostros y de una noche que se iluminaba con las candilejas.

Los salarios ya no eran los mismos y a alguien se le ocurrió hacer la famosa "vaquita". Todos los meses se le entregaba al elegido del sorteo, diez o veinte pesos, no recuerdo la cantidad exacta. La vaquita era esperada con mucha ilusión por todos ya que el afortunado podía disponer de una cantidad extra. También se hacían intercambios de regalos por las navidades y la gente del teatro se esmeraba con los colegas, recuerdo que mi madre comentó mucho de una maravillosa lámpara Art Decó, original, que alguien llegó a regalar en uno de aquellos sorteos.

 
La Tolón, al centro, con vestido en plumillas.

La escasez ya estaba instalada y en esta puesta en escena, los vestidos eran de las propias actrices y bailarinas. El vestido en plumillas azul y blanco, había sido confeccionado para mi madre por Julián, un modisto excelente a quien conocí de niña y que vivía en la misma calle de Virgilio Piñera. Julián dejó una huella imborrable en mi vida porque cuando comenzaron los problemas con la ropa, la tía Carla ya había fallecido, y él se encargaría del ropero de mi madre hasta que paró de costurar. Recuerdo que él me hizo mi primer sobretodo de invierno, un abrigo color de rosa con un tejido de pana que él había conservado por años.

De aquella etapa en el Martí recuerdo especialmente a los actores Pedro Pablo Astorga, a Rosendo Lamadriz, y a su esposa, la pianista Karelia Escalante, porque todos eran íntimos de La Tolón y nos visitaban en casa. Recuerdo perfectamente a Adolfo Llauradó porque era siempre muy exhuberante y daba sonoras carcajadas y grandes besos a todos, recuerdo al bello Eddy Govea, un actor y bailarín gran amigo de mi madre, a quien yo amaba con secreta inocencia.
Recuerdo muy bien a la gran actriz Margot de Armas, quien conformara uno de los más inolvidables monólogos del teatro cubano, Lolita tiene un brillante, personaje de la obra, La Chacota, del dramaturgo Nicolás Dorr, y dirigida por su hermano Nelson Dorr. Si mal no recuerdo, La Chacota tuvo varias versiones y cada noche el lleno era total.
Me recuerda ahora uno de mis actores favoritos, Jorge Cao (hicimos con él tantísimos Teatros ICRT's en el dramático) que él también estuvo con La Tolón en el Martí, en Tambores, la primera obra de Carlos Felipe, dirigida por Modesto Centeno. 
 Recuerdo con mucho cariño los ensayos de "La  Pérgola de la Flores", donde me preguntaron si yo quería ser actriz y yo dije que no, porque sentía más curiosidad por el trabajo del señor que decía a todos lo que tenían que hacer. Era el director y dramaturgo Humberto Arenal. Años más tarde reencontraría a Humberto en algunos festivales de teatro y siempre me preguntaba... y qué se hizo de tu madre? Dónde está La Tolón que no aparece nunca? 

En mi memoria del Teatro Martí los gatos de Candita Quintana merodeando por todas partes, según la propia Candita el teatro no tenía ratones gracias a sus "niños", pero no eran tres o cuatro gatos, era una verdadera legión felina.
Recuerdo el camerino de Zenia Marabal, otra excelente actriz también fallecida recientemente, quien volviera a brillar en la  Habana Blues de Benito Zambrano.

Imborrable la cafetería del lateral porque aún se encontraban refrescos y alguna que otra marquesita. Recuerdo el segundo y ultimo piso, donde ya casi nadie se sentaba porque el público se concentraba en la platea y primera planta, y también porque estaba prohibido circular en determinadas zonas. Allí estaban además algunos salones de ensayos y las oficinas del teatro. 
Recuerdo el gran palco a la derecha del escenario - mi lugar favorito - desde donde vi, noche tras noche, tantas y tantas representaciones. Recuerdo los camerinos de los bailarines donde me estaba prohibido subir, las escaleras eran muy empinadas y con abiertos al vacío en la parte trasera del escenario; los de maquillaje y peluquería estaban justo detrás del escenario, al centro.

También por el patio lateral se podía llegar a los camerinos, la puerta allí estaba generalmente abierta y los actores se paraban allí a refrescar o fumar. Más de una vez vi allí a Candita tirando comida a sus gatos. Recuerdo un bebedero antiguo de color castaño obscuro en una de las esquinas cercanas a los baños. 
Todos detalles triviales, pero tan presentes en mi memoria, era un teatro colosal, con una historia enorme...

Mi madre y yo en una de las esquinas del escenario del Teatro Martí

Es curioso, pero buscando reseñas sobre el Teatro Martí, los textos y las fotografías que encuentro hablan de su construcción, de los inicios del teatro, de las grandes estrellas de los 30's y los 40's, del Bufo que allí se representó, de sus temporadas de zarzuelas, pero poco más. Es como si de golpe, los finales de los 60's e inicios de los 70's, no existieran más en la memoria del teatro.


La Amalia Batista de María Teresa Tolón

Por aquella época mi mayor gusto era repasar con mi madre los diálogos de las obras porque leía muy rápido y era una lectora aventajada para mi edad. Yo le daba el pie para su personaje, ella decía su bocadillo y así sucesivamente íbamos repasando el texto hasta que ella se lo aprendía de memoria. Tengo que recordar que muchas veces esto se hacía mientras mi madre lavaba interminables palanganas de ropa porque la máquina de lavar (americana) había dejado de funcionar, y las Aurikas rusas aún tardaban en aparecer. A pesar de que su salario - que pasó a ser no sin cierto eufemismo "histórico" por ser una artista "de antes" - le permitía un cierto desahogo financiero, en mi casa nunca hubo empleada doméstica porque mi madre lo hacía todo. Tuvimos en una época un cocinero de nombre Modesto, era más bien un antiguo amigo de la familia y al morir nos dejó huérfana la cocina. Cocinar era la única cosa que mi madre no hacía y aunque tuvo que aprender por necesidad imperiosa a los 45 años, siempre salaba o quemaba los platos. Su frase favorita era: Yo soy artista, no cocinera!

Esta es mi memoria de aquella época y del Teatro Martí... Pero Filiberto Hebra me ha corrido un velo que podría explicar algunas cosas! 
Aquí les va la carta, un texto revelador, sincero y muy bien hilvanado porque Filiberto además de diseñar o decorar, escribe de maravilla. Hago elipsis naturalmente de los nombres de algunos implicados - como él justamente exigió - ya que no contamos con la autorización de todos para el efecto.

Y ahora sí, "Las Tolón"


Hola Hortensia. Soy Filiberto Hebra, el amigo de Pepe. Me habló de tu mamá María Teresa y le conté un poco de Las Tolón; todos ellos era amigos míos después de un tiempo porque entonces yo era muy jovencito y ellos bastante elitistas como para dejar entrar en su grupete a un menor de edad. Yo hacía mis primeros "pininos" en la vida gay de aquella Habana de finales de los 60's (aproximadamente). Las Tolón se extendieron hasta los 70's, cuando todos empezaron a irse del país. El nombre surge, por supuesto, porque al principio solía salir aquél grupón de pájaros con tu mamá, sobre todo a Nigth clubs y cabarets. Luego ya salían ellos solos pero quedaron bautizadas como "Las Tolón", para siempre. Me acuerdo de ella porque aparecía en TV cuando yo era niño y tengo especial debilidad - qué raro! - por las vedettes y el mundo pop de aquella época.
Te he escrito vía privada pues algunos siguen vivos y, aunque ya raramente los veo, no quiero hacer públicos sus nombres. A los que han muerto les agrego una crucecita al final:

Mateo el gordo ( La Partera) +
... La Tamal
Reinaldo Arenas (no necesitaba apodo) +
Jorge Toranzo (La Tora) +
Richard López (Cuca West) +
...Ñica Paraíso
... Truca Pérez
... Jorge Guardado +
... La Miranda (creo que murió y era profesor de la Alianza Francesa)

Hay otro gran amigo que veo frecuentemente y vive aquí en Miami.

Muchas veces la policía nos recogía por horas cuando hacían redadas, que eran muy frecuentes. Recuerdo perfectamente aquel hato de locas avanzando - y arrasando - Rampa arriba y Rampa abajo - Ya muy tarde hacíamos grupos y diletábamos sobre cualquier libro prohibido o la última película sueca que habíamos visto en la Cinemateca sin subtítulos en cualquier idioma.
Esto era por lo general en los jardines de Coppelia y, a veces, en la propia estación de policía.
Yo recuerdo que me impresionaba mucho cuando hacían cuentos de sus visitas a Virgilio, a quien solamente conocí una vez porque me llevaron como "mascota" del grupo a su casa.
Gracias por el piropo sobre mi apartamento, eso fue hace poco y la que ves en primer plano es Daisy Granados cuando vino por acá la última vez. Yo soy el que está al fondo sentado y lidiando con la música en la computadora. Ya visité el blog que hiciste sobre tu madre. Puedes hacer referencia en él a Las Tolón pero, por favor, no menciones el nombre de los que quedan vivos pues no les he pedido autorización para contarte esta  historia.

Un beso para ti, quizás algún día nos conozcamos en persona. A mí me puedes mencionar si te parece, nunca estuve metido en ningún closet, simplemente porque todos estaban ya muy llenos de mariquitas.
Un abrazo.
Fili

Ahora ya sé quiénes eran el grupo de fans que iba a ver a mi madre al Teatro Martí, nombres que la honraban y que ahora conociéndoles, me honran todos, enormemente.
Y que más agregar después de una carta maravillosa y tan bien escrita, simplemente gracias, mil gracias mi querido Filiberto Hebra! Y gracias, muchas gracias a Las Tolón, donde quiera que estén! 
En la próxima entrada vuelvo a los estudios de CMQ, con más anécdotas y fotografías...

31 comentarios:

  1. Muy interesante, gracias por compartir.

    ResponderEliminar
  2. Es fantástico lo que logras en tu blog, un gran equilibrio entre las anécdotas sobre el trabajo artístico de tu madre vinculadas a la vida del teatro y la televisión cubana de un tiempo a la vez que un retrato emotivo en el que está íntimamente entrelazada tu propia vida. Hermoso, útil trabajo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. María Elena, gracias por tu comentario, en realidad esta entrada se iluminó gracias la carta de Filiberto Hebra, toda una revelación para mi.

      Eliminar
    2. Tenchy del alma. Felicidades por tu nueva edición. Es estupenda tu descripción del entrañable Teatro Martí. Como dice una canción de moda en España "sigue, sigue, no pares". Tu blog es alimento del alma y de la memoria. Te escribo un email con más enjundia. Besos
      Yolanda Farr

      Eliminar
    3. Gracias Yolanda querida, tú eres una inspiración. Leer tu Blog me impulsa a escribir, y qué decir de tu apoyo. Te adoro amiga mía!

      Eliminar
  3. ¡Bello! De cuando la biografía se nutre en la historia. Y de cuando un insospechado trae el fresco que faltaba.
    Me estoy enterando apenas de tu estirpe, con el consiguiente lamento por no saber más teniéndote tan a la mano. Quizás me salven aquellas ignorancias de adolescente, pero aquí debería aplicar la analogía con aquello de que "el desconocimiento de las leyes no te exime de su cumplimiento". ¿Por qué no supe más en aquellos tiempos? ¿Gritaste lo suficiente de quién eras hija?
    Un abrazo emocionado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi caro Pinto, no soy de las que cree que por ser hija de... ya tenía algún mérito. Intenté ganarme mi espacio, sin invocar un nombre que por demás, muy pocos conocían. Mi madre fue muy famosa entre los 50-60, pero nuestra generación no la conocía. Un abrazo y gracias por tu visita. Ojalá te puedas leer todo el Blog, será un honor.

      Eliminar
  4. Tenchy: Tu blog se pone mejor por día. Logras el balance ideal entre los recuerdos y el estrellato de La Tolón, que debe estar feliz, ahora con la visita de
    un personaje delicioso como lo es Filiberto Hebra a quien tuve el gran placer de conocer brevemente a través de PP Horta, otro personaje de colección. La teoría de 6 grados de separación se repite. Me encantó verla en la foto con Eduardo Robreño. Su sobrino Jorge, que nos dejó en Barcelona en el 94 fue mi gran amigo. La estrella nos sigue alumbrando y sigue sonriendo. Cariños.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias mi amiga. Yo también continúo al día con tu blog por la mar de información y tus análisis certeros. Un abrazo enorme!

      Eliminar
  5. Las Tolón(s): Sencillamente fascinante(s)!!!

    ResponderEliminar
  6. Respuestas
    1. Me ha encantado leer sobre tu Madre y leerte a través de ella. Me has dejado una emoción colgando en mi pecho como el telón del teatro Marti!!, heavy y bella!. Esto es maravilloso sister Tenchy, una Oda a la Tolón, al mundo que se fue y al que destruyó el desamor de los nuevos dueños. Y esa aportación tan generosa y reveladora de Filiberto Hebra!!!... Gracias por tener el talento y la generosidad de compartir con nosotros. Ricardo Acosta

      Eliminar
    2. Gracias mi hermano, ya sabes que te quiero mucho.Podría escribir dos páginas con todas las emociones que me transmites pero siempre me quedaría por debajo. Eres un sol.

      Eliminar
  7. Respuestas
    1. De nada, he estado perdida, pero no apartada...siempre te leo con placer

      Eliminar
  8. Hola , trabaje con tu mama en el Teatro Extramuros , la quise mucho y ella tambien a mi.
    cayos@comcast.net.
    Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y quién eres? Recuerdo todos los colegas de mi madre de esa etapa. Aún no he hablado del Extramuros, pero forma parte de la historia. Un saludo y gracias por su visita.

      Eliminar
  9. He visto tu fotografía en google y tu rostro me es super conocido, aunque no del Extramuros. Mil gracias de cualquier manera me puedes escribir a tenchytolon@gmail.com. Un gran gran abrazo!

    ResponderEliminar
  10. En Extramuros con Vigo , Pepe , Rosendo , Rolen , tu mama , Maria Nexy , Toneta, Fidelito, Marcia , Luis Aguero,, Te digo las Obras , tal ves recuerdas alguna, Desde el monte Monte Adentro, Los mellisos , La casa vieja, El amor de Don Perlimplin con Belisa en su Jardin, Yo tenia apenas 19 , Rubio con pelo crespo , y flaco

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, ahora sí. Claro que te recuerdo! Un gran abrazo!

      Eliminar
  11. Que historia más tierna y dolorosa a la vez; confirma mi temor de que el castrismo fue un tajo en la nación cubana; a partir de mi creencia en que la República (con todos sus defectos) fue el último intento serio por consolidar una nación. Rindo tributo a tu mamá, símbolo de una generación de artistas irrepetible. El teatro Martí es un símbolo de la cultura cubana y ya sabes, si la cultura no es popular, entonces es otra cosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Carlos, muy agradecida por tu comentario. Saludos!

      Eliminar
  12. Vamos a ver si ahora se publica mi comentario, porque eso de que el anterior se haya perdido en el ciberespacio me deja un poco amoscada. Lo escribí desde la emoción de leerte, Tenchy, y de encontrarme con tu maravilloso blog, documentado y sentidísimo homenaje a tu madre, necesario además. En fin, que desde ya soy tu lectora incondicional. Un fuerte abrazo y gracias también!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Rosa por no desistir y dejar un segundo comentario. Este Blog es apenas un humilde homenaje a la memoria de La Tolón. Es importante cualquier rescate, gracias también por los tuyos. Es muy triste que un artista sea olvidado en su propia tierra... aquí estamos pues por la Memoria, y como diría el amigo que me animó a abrir el blog: Contra el olvido! Un abrazo

      Eliminar
  13. QUERIDA TENCHY, MIL GRACIAS POR ESTE DOCUMENTO TAN VALIOSO, "LA TOLÓN" ÚNICA CON SU EXPRESIÓN TAN ESPECIAL LLENA DE CANDOR, DULCE Y GRANDE EN SU ARTE, LA ADMIRÉ CUANDO MUCHAS VECES TRABAJAMOS JUNTAS, ES ETERNA. TENCHY HACES UNA LABOR DE GRAN IMPORTANCIA POR EL ARTE DE TU MAMÁ...ME GUSTA MUCHO..BESOS..ELSA PAGANO

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Elsa querida, un honor tus palabras en mi blog. Estoy segura que alguna vez debo haberte visto "yo era punto fijo" en el Martí de mi madre. Un gran abrazo artista, espero puedas tener tiempo para leer todas las entradas. Están bajo el subtítulo: Así cantó el sinsonte. Un abrazo

      Eliminar